LA SÚPER LIGA EUROPEA

         

         Según Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, esta Súper Liga nace para salvar al fútbol. Perdóneme que discrepe. Será para salvar “SU” fútbol. Es verdad que todos, en la vida, aspiramos a jugar en una liga mayor. Los que siempre hemos sido pobres queremos jugar en la de los ricos. Muchos, nos esforzamos por ascender y otros, se conforman con vivir en la cómoda mitad de la clasificación criticando que no pueden aspirar a más porque el sistema no les deja. Pamplinas. Con esfuerzo, se consiguen cosas.

Sigue leyendo

DE LÍDERES Y JEFES

         

         Decía Aristóteles que el que no ha aprendido a obedecer, no puede ser un buen comandante. Sabio, el griego. Yo, que tengo una nómina por un trabajo en el que tengo que cumplir las pautas marcadas, sé cómo gestionarlas cuando soy el director de algún proyecto artístico. Y no, no es lo mismo ser el jefe que ser un líder. Quizás es muy obvio, pero, a veces, hay que recordarlo.

Sigue leyendo

LIBERTINAJE DE EXPRESIÓN

         

          Que a los gobiernos les gustaría tener leyes que impidieran las críticas a su gestión es una realidad demostrable y por eso puedo decirlo. Y más, fundados en las políticas actuales del “si no eres mi amigo, eres mi enemigo”. En la medida del talante democrático de cada país, se tiene (o no) más libertad de expresión. A mí, personalmente, me parece que la independencia que tenemos hoy en día es un efecto óptico como el arco iris, la aurora boreal o el saldo de mi cuenta del banco a final de mes. Vamos, que es un cuento chino. Por si no se han dado cuenta, esto es una opinión.

Sigue leyendo

EL CINE SE MUERE

         Me hubiera gustado escribir este artículo tres o cuatro años antes. Justo desde que me di cuenta que el cine en las salas, el que todos conocemos, el de las palomitas y agarrarle la mano a la chica en la semiocuridad, tenía los días contados. Ahora me parezco más a los “capitán a posteriori” que tanto detesto. Este análisis que les cuento lo hice hace mucho tiempo, el que ahora me da miserablemente la razón, tras impartir una conferencia para alumnos de imagen y sonido, es decir, a los futuros profesionales del cine.

Sigue leyendo

YO YA LLEVO LA VACUNA

         Para empezar a leer esto sin prejuicios, lo primero que hay que admitir es que no somos epidemiólogos y no tenemos ni idea de vacunas. Si usted ha pasado este filtro es cuándo podremos empezar a entendernos y si es que sea epidemiólogo de verdad, mucho más. En un tiempo en el que todos opinamos como si fuéramos expertos en tres carreras, veinticinco masters y haber tomado cañas con tres premios Nóbel; tendemos a posicionarnos con todo, siempre creyendo entender más que nadie. 

Sigue leyendo

LAS PROHIBICIONES FALLIDAS

         Los radicalismos son necesarios porque son parte esencial del juego democrático. El debate nace de la diferencia de ideas. Si solo aceptáramos las ideas propuestas por el gobierno, estaríamos siendo amaestrados como animalitos de granja. La aparición de la extrema izquierda y la derecha hizo romper con la época en la que los partidos centristas que se disputaban el poder y gozaran en varias ocasiones de mayorías “absolutistas” en los parlamentos. Con el poder de los votos instauraban, en todos los casos, lo que a mí me da por llamarle “dictaduras democráticas”. No se olviden que Hitler nunca dio un golpe de estado, fue elegido en las urnas.

Sigue leyendo

MIS MEJORES ANUNCIOS NAVIDEÑOS

          Hace ya unos cuantos años que no dirijo ningún spot de publicidad para televisión y les juro que lo echo de menos. Soy un adicto a los anuncios publicitarios, lo reconozco. Muchas veces no hago caso de la TV, pero cuando empieza el “momento publi” me capta la atención y me hacen vivir sensaciones. Eso precisamente es los que buscan las marcas para sus mensajes navideños. Hoy quería hacer otro tipo de artículo sobre publicidad, pero he sucumbido a la tentación de hablar de los anuncios navideños que más me han emocionado este año tan “absurdo” que estamos viviendo.

Sigue leyendo

LO QUE ME TOCA LOS TONOS

         Hay que reconocer que muchas veces el tono de un mensaje cambia su significado. En eso hay auténticos maestros. No es lo mismo decir “¡ven aquí!” con tonito enamorado, ya que irás corriendo a recibir tu necesaria dosis de caricias, que escucharlo en el tono que te decía tu madre cuando eras pequeño. Sabías que una “caricia” no te iba a caer. Es más, muchas veces es más importante el tono que el contenido. Puedes pillarte un cabreo y soltar una arenga de improperios que no se entiende, que a todos les quedará bastante clarito lo que querías decir.

Sigue leyendo